Cantante.
Y canta sobre cicatrices y siempre apasionado hasta el llorar, en un bar oscuro y marrón tras un lejano farol de San Telmo. Suena un piano y al comienzo de la canción en el aire domina el ruido de una fritura indeseada de un vinilo, pero suena tan similar a un mar que lo pone triste, que ya se pierde el sonido en un "no se qué es" y se mezcla con su voz.
Cantando, ojosdevidrio, con oidos que sangran y arcadas de bronca y rencor que le repiten un almuerzo de locuras y desenfrenos animales en la ciudad. Cantando sigue sonando.
En las mesas, mierda hablando mierda sentados civilizadamente con una rosa en un florero, pudriendose de olor a rico. Frío está el galpón a miles de años y a unos metros. Frío el pavimento, mojado y húmedo el empedrado. Los diarios no aguantan y lloran de humedad y pena como su voz, ronca ya de seguir hasta las 3.
Cantando, ojosdevidrio, con oidos que sangran y arcadas de bronca y rencor que le repiten un almuerzo de locuras y desenfrenos animales en la ciudad. Cantando sigue sonando.
En las mesas, mierda hablando mierda sentados civilizadamente con una rosa en un florero, pudriendose de olor a rico. Frío está el galpón a miles de años y a unos metros. Frío el pavimento, mojado y húmedo el empedrado. Los diarios no aguantan y lloran de humedad y pena como su voz, ronca ya de seguir hasta las 3.

1 Comentarios:
Apuñalá tu sombra.
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