29.7.07

Welcome.

Aquí te esperan las ojeras del mal, el recibo del gas y la gorda de la esquina, y el clarín y el prozac. Y crecer y subir y bajar. Y el otoño, el café, la rutina y Tom Waits y Edith Piaf. Y volver a empezar a volver a empezar a volver a empezar. Aquí te esperan las tijeras del sol, el asfalto, el smog y el perfume más caro. Y el jazmín y el caviar. Y el reloj, y el granizo, la ley, los disparos, y el azul y el carbón. Y el amor después de amor después del amor, después del amor.

Visitas indeseadas en la rampa de la realidad. Sostenerle el tapado y secar la cabeza a quien recién llega, cuando ya no entramos más. ¿Acaso no vio el cartel de la entrada? ¿La advertencia? Estamos jugados, sin un norte ni un cobre.
Estamos hacinados y apestados de civilización, de rejas y de falta de ración. Faltan raciones para todos, no alcanzan.
Él hace mucho tuvo una mujer, se podría decir que "su mujer". Iban a tener uno más y el prefirió nunca hacerse cargo. No quería darle la bienvenida a este lugar tan mal parido a nadie. Ni a su propia sangre, negra, terca y luchadora. Nadie se merece la lluvia, el frío, el granizo, el materialisimo, la pistola en la sien, el frío del caño, el tironeo de capilos y los trineos donde uno es un reno más. Estamos hasta las manos, hasta las bolas, compañeros.

2 Comentarios:

Blogger Mariana dijo...

Que buen texto che!

Esa canción del principio me da cosa (?), pero es preciosa.

Abrazo, anda encapotado (y ahora con algun trueno que otro) el cielo de Solymar.

Saludos de Carlitos Bueno.

4:21 p. m.  
Blogger Mariana dijo...

Acabo de ver la fotito al costado.
Pobre tipito el de la bici, solo quería un tranquilo paseo por la rambla.

4:24 p. m.  

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