Ascenso.
En la planta más baja del edificio conviven unos bichos que intentan varios en uno de meter lo que no pueden para subir luego a unos pisos más altos. Se preguntan una y otra vez entre insultos y murmuros, ¿quien dejó abierta la puerta del cuarto? ¿quién habrá sido?, preguntan después con tildes. Porque cuando no cierran bien la boca del transporte queda abierto, entran moscas y ventolina. Y si encima uno es mas grande que el otro, no se puede con todos. No se puede con nadie. No hay con quien jugar. Y no queda otra que subir a pie, con un vehiculo en el hombro, el cansancio en los pies y el brillo en la sonrisa de una tarde verde mate.

1 Comentarios:
Pero al final entraba en los dos... dale, no mientas.
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