1.5.07

III : Parentesís.

Mediodía. Entró a una habitación de repente, que había sido de paredes blancas y piso brillantes, pero ahora estaba tapada de firmas y escrituras de marcador, en negro, bordó y azul oscuro.
Quedó atónito mirando las firmas, enojado con tanto que leer, y enojado por acordarse que cuando no había pared escrita, tampoco tenía paz. "No existe el equilibrio" le decía el bordó una y otra vez.

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal