12.10.06

El nuestro.

Caía agua de vuelta, volvía el ciclo natural una vez más a suceder. Caía para abajo y de vuelta la gente con los paragüas al cielo y con los rompevientos puestos hasta en el orto. Con la lluvia lo que mas florece en la ciudad, es el plástico.
Pero esta vez floreció algo mejor. Pedeleando sobre el asfalto, volviendo, con el calzón mojado de tanto andar y de tan poco guardabarro en la rueda, me sentí mejor. Que recuerdos, que nostalgia cuando uno se pone a recordar viejos caminos transitados, volviendo del River o del Rio y a la horita sentir el Rio mismo arriba de uno, en los pantalones, en la remera, en el pelo, en todos lados y sentir a la vez el calorcito y el sentirse bien. El sentir cada gota chocando con lo que es uno, sentir en cada gota: agua, sentir en cada gota: vida.
A usted señora le hace falta un poquitito más de mojarse. No le alcanza si es a propósito, a la mañana y con shampoo. No le alcanza tampoco si es cuando le salpica un poquito de la cacerola. A usted tampoco, caballero, no le alcanza con un poquitito para mantener los pelos parados, ni para tomar de un saque después de una noche de resaca. Con eso poquito uno no encuentra el agua y ni encuentra el Rio.
Le falta un poco de pedalear bajo la lluvia. Sentir en cada gota que uno se mira al espejo y que hasta la risueña más optimista en su momento más pesimista, va a sonreir al mojarse en vida.

Sortu genuen
Mundu perfektu bat, geurea.

2 Comentarios:

Blogger Jeza dijo...

Como un bichito camina esa gota chiquita que fue a dar en mi hombro. Corre una maratón hasta el codo y después, dando vueltas carnero salta de la mano-trampolín para hacerse charquito.
Y así como juega ella juego yo, a ser gota, a ser lluvia, a saltar hacia la libertad.

Muy bonito el texto pluvial.
Y qué bella es la lluvia!

Salú
Jez

4:49 p. m.  
Blogger Jeza dijo...

Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

4:49 p. m.  

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