Dice: Legalice.
Un guerrero se dispone a hacerle caso a las jirafas de la Babylon, quienes con el parpadeo de sus ojos señalan un verde al peatón y un rojo al adinerado que va en motor. Camina unos pasos y haciendo equilibrio sutilmente sobre una cebra de asfalto y pintura llega a su lugar. Porque este es su momento, y su lugar. No hay dudas al respecto. El tipo planta las dos plantas bien al piso, bien profundas sobre el lomo de la cebra. Y, a pesar de las miradas incomprendidas, el guerrero se dispone a lo que sabe hacer y sabe que es su destino, vivir jugando y caer intentando. Arrojando magia por la espalda y pasión en un mill-mess, demuestra que en lo fugaz de su espectáculo (que se borrará casi instantáneamente de la pupila del espectador) hay una enseñanza de cómo debemos cada día y cada momento manejar el tiempo de las cosas que nos rodean. Porque lo decían algunos personajes con otra connotación hace muchísimos años ya, que el tiempo es oro. En este caso no es oro el que se presta, sino que lo que se prestan son Soles, Cabildos y Casas de Tucumán de chapa. Y muy de vez en cuando se presta algún San Martín y algún Mitre. Siempre tan lejanos de que les presten un Roca, piensan estos guerreros de la calle que es mucho mejor. ¿Para que quedar pegados al tirano que sólo simboliza derroche y ambición? Mejor quedar pegado al ritmo del bronce golpeando el empedrado. Mejor quedar pegado y que le presten una sonrisa para seguir adeltante día a día y, como una estrella fugaz, ofrecer su magia en la esquina. La hermosura se quiere hacer un lugar en la Babylon y entre tanta chatarra y tanto artificial quiere asomar y demostrar que todavía se puede manejar el tiempo, que todavía se puede jugar y todavía se puede caer intentando. Pero que no se vaya a caer sin haberlo intentado. Pasa un cometa por la esquina de tu barrio. Un piquete espacial en la esquina de Superí y Congreso, en la esquina de Pampa y Libertador, en la esquina de Libertador y Udaondo, en la esquina de Zapiola y Jorge Newbery, en la esquina de Crámer y Mendoza, en la esquina de cada uno de los lugares en tu corazón. Saltimbanquis ilegales invaden la ciudad. ¿Ilegales dice? Pero por favor, ilegal es no mirar tanta belleza.Colaboración para PH www.fotolog.com/paredes_hablando

2 Comentarios:
Jajjajajaj
que falta de creatividad pones lo mismo en todos lados...
Hubo mucha actualización por acá.
Hermoso el texto. Se me vinieron varias imágenes a la cabeza, toda una visualización artística en mi adentro.
Un final acertado.
Salú!
Jez
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