2.2.07

Pataleando.

Y en la puerta de una iglesia sigue gritando, al costadito, en el callejoncito, sigue insultando y pataleando. Gritando sus conceptos y sus ideas, declarandole la guerra a la otra parte. A la parte que mereció más, sólo por otra cuna y otro techo sin chapas. La parte que mereció menos, enojada, pide venganza.
La noche es un regalo para vengarse. Hay que cuidarse al dormir, uno nunca sabe.

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